viernes, 9 de abril de 2010

¡Gafas!

La invención de las gafas está íntimamente ligada al descubrimiento y evolución de las lentes, por lo que en este artículo es imprescindible hacer una mención a éstas. Así, la lente más antigua datada es la lente de Nimrud, de la antigua Asiria, que cuenta con más de 3.000 años. No se conoce con exactitud cual era su fin, pero se cree que se usaba como lupa, o para encender fuego.

Lo cierto es que el origen de las gafas resulta bastante oscuro. Algunos investigadores afirman que se crearon poco después de la traducción al latín en el siglo XII del libro “Tesoros de la óptica” del matemático árabe Ibn al-Haytham (o Alhazen). Este libro contenía la primera prueba histórica de un dispositivo de aumento, una lente convexa formando una imagen aumentada. Algunos incluso creen que Alhazen llego a construir lentes planas y biconvexas, hecho que no se ha demostrado, aunque se le considera el precursor del invento de las gafas.

Por otra parte, según la experiencia narrada por Marco Polo en la corte de Kublai Khan, es posible que los chinos ya usaran lentes de aumento colocadas en monturas en el siglo X, atribuyéndose al carcelero chino Che Hang la invención de los Ai-Ti o lentes de cristal de roca. Sin embargo, otros autores sostienen que las primeras lentes halladas en China (1368) durante la dinastía Ming fueron introducidas por los europeos, y que en Japón fue mas concretamente San Francisco Javier su precursor.

Con toda esta confusión, lo que sí parece claro es que fue el monje franciscano y filósofo inglés Roger Bacon el primero en afirmar en su obra “Opus Majus” (1267) que el uso de lentes mejoraba la visión: “Si cualquiera examina letras u otros objetos pequeños a través de un medio de cristal o vidrio u otra sustancia transparente, si éste tiene la forma del segmento pequeño de una esfera con su lado convexo dirigido hacia el ojo, el ojo estando en el aire verá las letras mucho mejor y le parecerán aún más grandes”. Si bien las lentes convexas existían desde la Antigüedad, Bacon hizo la primera descripción del uso de lentes para corregir ametropías (la presbicia), y podemos suponer que fue el inventor de las gafas, aunque no sabemos si llevó a la práctica sus ideas.

Es muy probable que las gafas se usaran por primera vez en Italia hacia 1280. Se cree que su inventor fue un maestro vidriero de Pisa, existiendo dos candidatos a este título: Alessandro Della Spina y Salvino Degli Armati, ambos contemporáneos y de la misma edad. El primero era un monje franciscano a quien los archivos de Santa Catalina de Pisa le atribuyen este invento. El segundo era un físico óptico que mejoró su propia visión tras sus experimentos orientados a la fabricación del vidrio y la refracción de la luz.

A pesar de todas estas imprecisiones, existe la certeza de que las gafas se inventaron a finales del siglo XIII, como demuestran numerosas manifestaciones escritas y pictóricas de la época. En 1289, el escritor italiano Sandro di Popozo afirma en su obra “Tratado sobre la conducta de la familia” que las gafas “han sido inventadas recientemente en beneficio de los pobres ancianos cuya visión se ha debilitado” (entre los que se encuentra él). En Florencia, en 1299, se menciona el uso de las gafas como remedio para mejorar la vista en el libro “Liliban Medicinae”. En 1306, el fraile italiano Giordano di Rivalto afirma en un sermón realizado en Florencia que “todavía no hace veinte años desde que se descubrió el arte de fabricar cristales para los ojos, una de las mejores artes y de las más necesarias que haya en el mundo”. En la iglesia de San Nicolás de Trevisa encontramos el retrato del cardenal Hughes de Provence realizado por Tomaso da Modena en 1352. En 1480 Domenico Ghirlandaio pintó el cuadro de San Jerónimo, convertido posteriormente en el patrono de los constructores de lentes.



Estas primeras gafas tenían lentes convexas y estaban destinadas a personas ancianas con presbicia. En este momento las lentes no se fabricaban a medida puesto que no existían métodos para medir la visión del ojo, sino que cada persona se probaba varias en el taller del artesano y elegía la que mejor le iba. Las gafas estaban hechas por un par de aros de hierro, cuero, plomo, cobre o madera, unidos por un remache. Pero resultaba difícil mantenerlas en su sitio, puesto que las patillas rígidas no se inventaron hasta 1727, por el óptico londinense Edward Scarlett.



A mediados del siglo XIV los italianos comenzaron a llamar a las lentes “lenticchie” (lentejas) por la semejanza de la forma de los cristales con estas legumbres, por tanto éste es el origen etimológico de los actuales término “lente” y “lentilla”.

Las lentes cóncavas aparecieron un siglo más tarde (siglo XV) cuando en 1451 el alemán Nicolás de Cusa propuso el uso de unas lentes más delgadas en el centro que en los bordes para poder ver de lejos, es decir, para tratar la miopía. El primer retrato donde aparecen unas gafas cóncavas correctoras es el realizado por Rafael en 1517 del Papa León X.

La aparición de la imprenta en el siglo XV, y el aumento del hábito lector, supuso que las gafas pasaran de ser un lujo a una necesidad. Se crearon entonces los primeros talleres para crearlas, ubicándose en Venecia, Haarlem y Nuremberg. A Venecia hace referencia la primera mención de la existencia de fabricantes de anteojos en 1300, pero sería en Nuremberg donde se fundaría el primer gremio de maestros fabricantes de lentes óptico en 1438. La demanda era tal, que en 1629 se concedieron en Inglaterra derechos a una corporación de fabricantes de gafas.

Las primeras gafas con lentes bifocales fueron creadas hacia 1760 (aunque su uso no se generalizaría hasta 1820) por instrucciones del norteamericano Benjamin Franklin, pues en sus innumerables viajes quería levantar la vista del libro que estaba leyendo para disfrutar del paisaje. También parece ser que existe una patente para lentes bifocales extendida en 1783 a nombre de Anderson Smith.

A finales del siglo XIX se generalizó el uso de lentes para corregir el astigmatismo. Fue el astrónomo Riddellairy quien midió su propio astigmatismo y le encargó al óptico Fuller que le confeccionara unas lentes cilíndricas. Por estas mismas fechas, el óptico Romano Suspici fabricó las primeras lentes tóricas.

Respecto a los materiales utilizados en su fabricación, han variado con el tiempo. Las primeras gafas estaban talladas en berilio, en cuarzo, agua marina, etc. Pero cuando aumentó la demanda fue necesario crear vidrio óptico, destacando en esta tarea Venecia y Nuremberg. Posteriormente el vidrio óptico fue perfeccionado en 1855 por Ernest Abbe y Otto Schott, hasta llegar a los “crown glass” y “flint glass”. Pero la fragilidad del vidrio provocó que se siguiera investigando en este campo, de forma que en 1887 Adolp Eugen Fick creó las primeras lentes de contacto sin vidrio (este aspecto se amplia en el post de las lentillas), y en 1948 Kevin Tuohy desarrolló las lentes de plástico, menos pesada y mucho más seguras.

La invención de las gafas de sol también es muy antigua, pero esa es otra historia...

6 comentarios:

  1. Hola Marisa, soy Miriam del grupo 19. Interesante tema el de vuestro blog. Ni me imaginaba que la invención de las gafas fuera tan antigua¡¡
    La cosa ha avanzado mucho desde aquellos años, menos mal. Personalmente, no me gustan nada las gafas, tengo algo de astigmatismo y miopía y cuando me dijeron que tenia que llevar gafas casi me da algo. Pero fue ponermelas y descubrí qué gran invento son. Me di cuenta de que veía peor de lo que creía, sobre todo de lejos. Enseguida me puse lentillas y ese, para mi, es otro gran invento jajajaja.
    Saludos¡¡

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  2. Hola Miriam,
    Yo llevo gafas desde los 13 años, y las primeras que me puse eran HORRIBLES con letras mayúsculas. Lo de las lentillas lo intente a los 18, pero resulto que me daban alergia los productos de limpieza y solo las puedo llevar diarias, asique al final he acabado por llevar siempre mis adoradas gafas.
    Y la verdad es que no me importa, al menos ahora hay gafas realmente bonitas (de hecho mucha gente comienza a llevarlas como un complemento más) y muy cómodas (imaginate llevar las primeras que se crearon, que además de feas, pesaban muchísimo, tanto que provocaban dolor de cabeza y a veces no se llevaban durante todo el día para evitar eso precisamente).
    Yo desde luego, no puedo vivir sin ellas, jejeje
    Saludos

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  3. demasiado texto cojones

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  4. diablos porque le dieroon la patente de los lentes bifocales a Anderson

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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